Agradezco a Johan Rockström, especialista en sustentabilidad, profesor de ciencias medioambientales de la Universidad de Estocolmo (Suecia) y coordinador del Centro de Resiliencia de Estocolmo, por dar un paso al frente respecto de los científicos que no lo dan por las presiones académicas y comerciales en el mundo entero. Hacernos llegar este material fue genial, cuyo video central es descargable en el enlace que aquí les dejo.

Varios discutimos en el mundo entero, si se han superado tres, cuatro o cinco de los nueve límites sugeridos en el modelo Rockström: acidificación de los océanos; el uso mundial del agua dulce; la emisión de aerosoles a la atmósfera; el agotamiento del ozono estratosférico; la contaminación química; el cambio climático; la pérdida de biodiversidad; el cambio en el uso de la tierra; el ciclo del fósforo y del nitrógeno, (sugiriendo que ya excedimos los límites de los últimos cuatro).

Con mi mayor respeto al colega Roksttröm, los métodos de observación, la aceleración de los patrones de consumo y los cambios en dichos patrones, hacen que perdamos la predictibilidad y consecuente posibilidad de medición del resto de los “límites planetarios”. De allí que he observado en campo la desaparición intempestiva de fuentes de agua dulce, al igual que colegas me han informado del desprendimiento anticipado e imprevisto de glaciares o desaparición de lotes boscosos que sustentan cientos de fuentes de agua en distintas partes del planeta, todo lo cual nos hace aseverar que también hemos superado el límite en el uso del agua dulce versus la capacidad de reposición natural de este recurso.

De esta manera, podemos sugerir que hemos superado una mayoría abrumadora de los nueve límites propuestos. Así, los científicos, docentes y activistas que trabajamos en el medio, debemos por igual acelerar la capacidad y alcance de nuestros esfuerzos para tratar de acercaros a mitigar y neutralizar (ojalá revertir) algunas de las causas o factores que amenazan dichos límites. Ojalá podamos abordar todos los factores, pero también podamos animar y contagiar a más y más personas a que se sumen a esta causa.

Por los días de marzo y abril en Venezuela (y distintos países del mundo), hay días de asueto por semana santa que supone que muchos viajan con sus familias o se abstraen de estos temas. En contraposición, algunos especialistas hemos entrado en el nivel de angustia evidente y dedicamos nuestro rato hábil y momentos de “ocio” a trabajar por igual en el desarrollo de políticas, medidas, programas, proyectos y acciones para acometer la mencionada mitigación y neutralización de los factores que nos llevan directo al colapso planetario.

Estamos trabajando por la protección integral de distintas áreas naturales aún desprotegidas dentro y fuera del país, al tiempo que asistimos a comunidades rurales e indígenas para el resguardo de lotes boscosos que se encuentran fragmentados (insulados) fuera de los parques nacionales. Desde el trazado y corrección cartográfica de poligonales, hasta el diseño y ejecución de programas educativos, requerimos muchísima ayuda de todos, porque todos se sirven del agua, aire y alimentos que la Madre Tierra nos provee.

Mientras el grueso de los ciudadanos preocupados por distintas situaciones en el mundo intercambia la queja política (con toda razón), demandamos también el trabajo de apoyo o de vanguardia en asuntos más de la mano con las comunidades y literalmente más en contacto con la naturaleza. Veo a las universidades ensimismadas, a los políticos abstraídos de la realidad y a los profetas de este siglo lejos de las causas que turban a sus feligreses.

Te pido que despiertes y te pongas de lleno a trabajar del lado de las soluciones; el planeta ya no aguanta más indiferencia ni despropósito. Ya se agotaron los discursos, incluso los modelos teocéntricos y antropocéntricos (y subsecuentes ideologías), ahora todo desarrollo, toda ley y toda profesión, deberá girar indefectiblemente en torno a lo que asegure la vida de la Madre Tierra y con ella la de nosotros, los hijos de la Tierra.

Ni sé cómo se llamará, pero creo que vendrá junto con las más jóvenes generaciones, una especie de Ecocracia, ya lo verán. Mientras tanto, a estudiar y discutir el material que aquí les recomiendo. ¡Gracias por tu apoyo!

@samscarpato

Código: 03-2015-1047

Para citar este escrito:

SCARPATO, Samuel. (2015). Sustentabilidad planetaria, los límites planetarios según Johan Rockström. Primera publicación en fecha 01-Abr-2015 en el medio Facebook. Segunda publicación en fecha 14-May-2016. Consultado en fecha (día)-(mes)-(año). Disponible: http://samscarpato.com/sustentabilidad-planetaria-los-limites-planetarios-de-johan-rockstrom/