En primavera 2015, agradecía Johan Rockström, especialista en sustentabilidad, profesor de ciencias medioambientales de la Universidad de Estocolmo (Suecia) y coordinador del Centro de Resiliencia de Estocolmo, por dar un paso al frente respecto de los científicos que no lo dan, tal vez por las presiones académicas y comerciales en el mundo entero. Hacernos llegar este material fue genial, cuyo video central es descargable en el enlace que aquí les dejo.

Varios discutimos en el mundo entero, si se han superado tres, cuatro o cinco de los nueve límites sugeridos en el modelo Rockström: acidificación de los océanos; el uso mundial del agua dulce; la emisión de aerosoles a la atmósfera; el agotamiento del ozono estratosférico; la contaminación química; el cambio climático; la pérdida de biodiversidad; el cambio en el uso de la tierra; el ciclo del fósforo y del nitrógeno, (sugiriendo, el profesor Rockström, que ya excedimos los límites de los últimos cuatro).

Si los patrones de predictibilidad han cambiado, ¿estamos frente a una incertidumbre científica en materia ambiental?

Con mi mayor respeto al colega Roksttröm, los métodos de observación, la aceleración de los patrones de consumo y los cambios en dichos patrones, hacen que perdamos la predictibilidad y la consecuente posibilidad de medición del resto de los “límites planetarios”. De allí que, he observado en campo la desaparición intempestiva de fuentes de agua dulce, al igual que colegas me han informado del desprendimiento anticipado e imprevisto de glaciares o desaparición de lotes boscosos que sustentan cientos de fuentes de agua en distintas partes del planeta, todo lo cual nos hace aseverar que también hemos superado el límite en el uso del agua dulce versus la capacidad de reposición natural de este recurso.

De esta manera, podemos sugerir que hemos superado una mayoría abrumadora de los nueve límites propuestos. Así, los científicos, docentes y activistas que trabajamos en el medio, debemos por igual acelerar la capacidad y alcance de nuestros esfuerzos para tratar de acercaros a mitigar y neutralizar (ojalá revertir) algunas de las causas o factores que amenazan dichos límites. Ojalá podamos abordar todos los factores, pero, también pudiésemos animar y ganar a más y más personas a que se sumen a esta causa.

Esto es una carrera contra un reloj de no para de acelerarse. Algunos especialistas hemos entrado en el nivel de angustia evidente y dedicamos nuestro rato hábil y momentos de “ocio” a trabajar por igual en el desarrollo de políticas, medidas, programas, proyectos y acciones para acometer la mencionada mitigación y neutralización de los factores que nos llevan directo al colapso planetario. Requerimos mucha ayuda de todos, porque todos se sirven del agua, aire y alimentos que la Madre Tierra nos provee.

De la queja al reclamo y del reclamo a la acción

Mientras el grueso de los ciudadanos preocupados por distintas situaciones en el mundo, intercambia la queja política (con toda razón), demandamos también el trabajo de vanguardia y apoyo en asuntos más de la mano con las comunidades que están literalmente más en contacto con la naturaleza; tal vez el drama social sea más evidente en las ciudades, sin embargo, dentro y en torno a las áreas naturales, el mismo drama nos conduce al suicidio planetario. Veo a las universidades ensimismadas, a los políticos abstraídos de la realidad y a los “profetas” de este siglo lejos de las causas que turban a sus feligreses.

Te pido que despiertes y te pongas a trabajar del lado de las soluciones; el planeta ya no aguanta más indiferencia ni despropósito. Ya se agotaron los discursos, incluso muchas ideologías teocéntricas y antropocéntricas. Ahora, todo desarrollo, toda ley y toda profesión, deberá girar indefectiblemente en torno a lo que asegure la vida en la Tierra y con ella, obviamente, la de nosotros, los hijos de la Tierra; esa es la invitación. Trabajar del lado de las soluciones, implica, entre tantos otros instrumentos, que las Evaluaciones de Impacto Ambiental (EIA) sean aún más predictivas, deberán hacerse sobre ideas de proyectos (antes que sean proyectos ya presupuestados), pero también, sobre los anteproyectos de de ley. Toda obra humana, sea tangible o intangible, deberá considerar su posible impacto o presión sobre los límites planetarios que nos plantea el profesor Rockström.

¿Qué tan estandarizados e institucionalizados están en tu país los métodos de medición y publicación de dichos límites?, ¿nos ayudarías a instrumentar y viabilizar los cambios técnicos y políticos que tiendan a tal institucionalización? Ni sé cómo se llamará, tal vez se dé gracias a las más jóvenes generaciones, será una especie de Ecocracia, ya lo verán. Mientras tanto, a estudiar y discutir el material que aquí les recomiendo. ¡Gracias por tu apoyo, no dejen de escribirme!

Prof. Dr. Samuel Scarpato-Mejuto
Twitter: @samscarpato

Código: 03-2015-1047

Para citar este escrito:

SCARPATO, Samuel. (2015). Sustentabilidad planetaria, los límites planetarios según Johan Rockström. Primera publicación en fecha 01-Abr-2015 en el medio Facebook. Segunda publicación en fecha 14-May-2016. Consultado en fecha (día)-(mes)-(año). Disponible: http://samscarpato.com/sustentabilidad-planetaria-los-limites-planetarios-de-johan-rockstrom/