Dentro de los cánones universitarios, así como en la academia militar o en el convento religioso, al parecer no hay espacio para las medias tintas o tonos intermedios, sólo el blanco o el negro te define: estás o no estás, debes escoger si vives o mueres.

“Di si vives o mueres”, me decía el pirata toda vez que me conducía con su sable de abordaje al trampolín del vacío. Me hacía caminar por la tabla que me llevaría a la libertad del profundo océano, las hermosas fauces de tan inquietos tiburones.

En la política venezolana debes escoger tu propio bando pirata, “no puedes estar a la deriva”, te dicen con tan sabio timbre de voz, “es un desperdicio de talento que tengas tus propias ideas porque, si no encajan en alguno de los bandos piratas, es mejor que te lances desde el trampolín”, era el sano consejo que me daban.

En eso volví a inclinar hacia un lado la cabeza por la extrañeza causada, la tortícolis recordaba que ya lo había hecho antes. Creí que eso de escoger uno de los contrastes era para las academias militares y para los conventos religiosos, no para la sociedad política menos para la universidad pensante (…), hasta que descubrí que en la universidad, la escolástica más bizarra y la inquisición menos generosa, aún escurren de entre las paredes.

Di si vives o mueres, pero dilo antes que vivas para que cuando tengas que morir, alguno de los bandos piratas se haya atribuido tus ideas y, cuando no les convengan, dirán que eres del otro bando pirata, pero de allí no te sacarán porque no hay medias tintas ni tonos intermedios, menos aún nuevas esferas para dar rienda suelta a la innovación y el progreso de saberse sin bandos que asfixien tu ser.

Así, el hermoso y colorido universo de ingenio venezolano (tal vez en otros espacios académicos del mundo), o lo que debería ser la luz del libre pensamiento ante todas las circunstancias, se ahoga y se extingue en medio de ambos bandos piratas. No habrá salida hasta que no hallemos el camino y no lo encontraremos hasta tanto no exorcices cada aula, calle, mesa o célula del increíble y más vital manantial de nuestra mágica Venezuela.

Si escoges vivir, debes sobrevivir a la seducción de la aventura pirata, ser tú mismo y saberte fuera de la polarización de las sectas dominantes. Eres luz que puebla el universo y, por más pequeño que sea el destello, sé siempre luz, aléjate de los bandos piratas.

Dedicado a todos aquellos que sueñan con una nueva Venezuela, de multicolores gestos y posturas, la del libre pensamiento y la de la virtud de ser todos en uno sin bandos piratas.

Samuel Antonio.-

Código: 09-2015-7012

Para citar este escrito:

SCARPATO, Samuel. (2015). Universidad y política en Venezuela, di si vives o mueres. Primera publicación en fecha 21-Nov-2015 en el medio Facebook. Segunda publicación en fecha 21-May-2016. Consultado en fecha (día)-(mes)-(año). Disponible: http://samscarpato.com/universidad-y-politica-en-venezuela-di-si-vives-o-mueres/