Escribe aunque el mundo se te voltee, no dejes de escribir jamás, escribe que siempre algo llega.

“Debo partirme en dos” como dice la canción de Silvio Rodríguez, escribir, cantar y actuar para complacer un público, o hacerlo para expresar tu arte e impresión respecto de lo que sucede a tu alrededor, ¡vaya dilema!

Hasta los políticos deben ser cínicos para llegar a sus votantes y mantenerlos convencidos de algo que vendrá, tal como una esperanza ajena a lo que experimentan en realidad estos seguidores.

En el caso de los políticos que dependen de sus votantes para seguir detentando cargos de poder y control del fluido financiero, lo entiendo; incluso de artistas que optaron por comercializar su arte y deberse a las demandas que, a la moda, exige su público, pues también trato de comprenderlo.

Pero, ¿cómo hacemos los que escribimos para desahogarnos y alzar una voz al universo, y no nos pagan nada por eso (ni votante alguno se nos arrima)?, ¿debemos de todas formas complacer al exigente público cada vez que te escribe un académico para revisar tu gramática, un político para corregir la postura, o un pana de leve lectura para que “escribas cortico para que te puedan leer”?

Esto nos ha pasado a muchos que lanzamos al viento cierta narrativa, más o menos melodiosa al tacto de las exigencias de unos que otros, luego ensayamos hacerlo de otra forma, tratando de ajustarnos a cada gusto hasta que resulta repugnante y contradictorio al espejo de la esencia de cada quien, como Rivera y su mural para Rockefeller, hasta que recogió sus encantos y volvió al muralismo que le vino en gana.

Escritores, poetas, músicos e investigadores se lo han preguntado y me lo han preguntado, a todos le he dicho sigan siendo ustedes mismos, para que cuando pasen los tiempos y posiblemente queden solos, les quede la estela de lo que fueron por ustedes mismos y no por lo que otros quisieron que fueran.

Abrazo el universo y abrazo la diversidad de la vida, abrazo la libre expresión como cascada del libre pensamiento y, como decía “Kotepa” Delgado, ¡escriban que algo queda!

@samscarpato

Código: 05-2014-3119

Para citar este escrito:

SCARPATO, Samuel. (2014). A veces presentas un buen espectáculo ante el público equivocado. Primera publicación en fecha 19-Ago-2014 en el medio Facebook. Segunda publicación en fecha 28-Dic-2015. Consultado en fecha Día-Mes-Año. Disponible: http://samscarpato.com/presentas-un-buen-espectaculo-ante-el-publico-equivocado/